El suelo cambia fuerte entre el casco urbano de Elche y el área del Parque Empresarial. En el centro encuentras arcillas y limos con baja capacidad de drenaje, mientras hacia la periferia industrial aparecen gravas y costras calcáreas mucho más permeables. Esa diferencia define el comportamiento del agua subterránea en cada obra. Por eso los ensayos de permeabilidad en campo Lefranc y Lugeon son clave aquí. No basta con estimar desde laboratorio. Medimos in situ cómo circula realmente el agua en el perfil del terreno. En zonas con nivel freático alto como el entorno del río Vinalopó, una mala estimación de permeabilidad puede disparar costos de agotamiento. Combinamos estos ensayos con sondajes SPT para caracterizar la resistencia del subsuelo antes de decidir el tipo de cimentación.
En la vega del Vinalopó hemos medido permeabilidades que varían hasta 100 veces entre un metro y el siguiente. Sin ensayo de campo, el diseño de drenajes falla.
